sábado, 18 de enero de 2014

LA ADICCION AL SEXO NO ES UNA BROMA, ES UNA ENFERMEDAD


A veces la mayoría, sobre todo los  hombres pensamos que esto  de la Adicción al sexo es un chiste, porque en la forma tonta de pensar que hemos aprendido, creemos que mientras más sexo tengamos, somos más machos, no importa si seas gay o heterosexual.
La fidelidad, en este mundo es de tontos,  inclusive si profesas el cristianismo. El ser infiel es un derecho que te lo crees bien ganado tan solo por el hecho de haber nacido macho.
Pero en realidad,  el ser promiscuo, el pagar por sexo, el ser infiel, simplemente significa que no tengo amor por mí mismo. El pagar por sexo sea cual fuere su forma personal, comercial  o cibernético, simplemente es mendigar.
Lo que no queremos ver  en nosotros mismos es  el daño que nos hacemos y el gran  mal que hacemos a los demás, incluso a las personas que más nos aman.
La putería tan solo trae males: acabamos nuestro tiempo, invertimos dinero que nos puede ser útil en algo efímero, acabamos con nuestra alma, nuestra integridad física, nuestra aparente dignidad.
Para varios de nosotros incluso nos ha causado  graves daños a nuestro cuerpo por haber contraído infecciones sexuales  que nos llegan a matar, incluso varios ya han muerto.
Corremos riesgos legales. Nos volvemos violadores,  pedófilos,  perversos.
Transmitimos nuestras infecciones, sin importar el mal que le hagamos al afectado o afectada.
Somos los causantes miles de abortos en el mundo, si lo pensamos fríamente prácticamente son asesinatos.

Robamos recursos, mentimos y manipulamos  con tal de tener sexo, engañamos a nuestra familia,  robamos el dinero que es para nuestros hijos y los dejamos en gente que tan solo nos corresponde cuando pagamos…  y somos tan tontos, que nos sentimos gallazos por hacer este tipo de estupideces.
El ser esclavos del sexo, no es un chiste.  Tan solo trae malas y funestas consecuencias.
Lo peor de esto, es que a diferencia de un alcohólico o de un drogadicto,  en muchos casos
la adicción al sexo no es notoria. Podemos pasar por buenos seres humanos ante el resto,
 incluso cuando se enteran de nuestras actividades, hasta nuestros familiares nos defienden
– El no puede hacer este tipo de cosas, es buena persona –Así  nos defienden los que afirman que nos conocen, sin saber el mal que nos hacen, porque nosotros somos supremamente  buenos manipuladores,  y si nuestros familiares nos defienden, seguiremos haciendo a escondidas lo mismo incluso apareciendo ante los que nos acusaron como víctimas.
Si el adicto al sexo no frena la adicción, prácticamente seguirá solo los  caminos que le llevarán a su propia auto destrucción. Enfermedades,  cárcel, deterioro moral y espiritual, la muerte.  Lo bueno fuera que el mal solo fuera para el adicto, lo malo es que el adicto hace mal a gente inocente.
Por eso, la adicción al sexo no es ningún chiste,  es una enfermedad y si no la detienes…
 tú mismo serás responsable de las nefastas consecuencias que esta traía para tu vida y la vida de las personas que tuvieron relaciones sexuales contigo. En pocas palabras, el sexo mal utilizado también mata,  y en muchos casos no hay que esperar a la muerte, te mata en vida.



4 comentarios:

Anónimo dijo...

Mucho se dice a menudo acerca de las consecuencias de nuestra enfermedad de la adicción al sexo como un recordatorio de por qué es importante elegir la recuperación en las acciones asociadas a la enfermedad. Nuestra opción de actuar a lo largo de la búsqueda de recuperar se basa en nuestros deseos egoístas y la naturaleza egoísta de la enfermedad.

En el trabajo el primer paso, reconocemos nuestra impotencia y como astuto, desconcertante y poderosa que la enfermedad puede estar en nuestra vida cotidiana y las decisiones que tomamos. Y, como tal , nuestras vidas son totalmente inmanejable.

Paso dos reconoce el despertar que se produce al ir a las reuniones y apoyo mutuo en la recuperación. Entonces somos capaces de reconocer que debemos dirigir nuestra impotente a un poder superior a nosotros mismos. En muchos casos, la experiencia inicial de un Poder Superior se encuentra en la seguridad de la reunión y ser capaz de decir en voz alta y reconociendo así nuestra impotencia. A medida que trabajamos el camino de la recuperación, el espíritu dentro de todos nosotros se ve reforzada por un sentido de propósito que nos ofrece la claridad, el equilibrio y el enfoque para mantener el equilibrio de nuestro viaje.

Con el Paso Tres, finalmente podemos simplemente poner nuestra voluntad y poder sobre al cuidado de Dios, como cada uno de nosotros entiende que Dios aliviando así a nosotros mismos de esta difícil tarea. Después de todo, nuestros mejores decisiones es lo que nos trajo a la reunión porque esas decisiones eran reflejos de nuestra manera egoísta y egoísta de pensar. Nuestro amor y preocupación por los demás no era importante. Sólo nuestros deseos egoístas .

Como una forma de llegar y el apoyo a nuestra senda de la recuperación, nos acercamos a un mentor o patrocinador que es alguien con quien nos sentimos cómodos compartiendo nuestras luchas y nuestros éxitos.

La recuperación es un viaje de un día a la vez y, a veces es una cuestión de una hora o un minuto a la vez .

Sinceramente,

Richard

Anónimo dijo...

Cuando uno es promiscuo se contamina de tantas energías que atrae de otros, debido a que uno se acuesta solo con una persona, sino que se acuesta con todas las personas que se acostaron con él o ella. Es igual en el caso de transmisión de infecciones de transmisión sexual.

Anónimo dijo...

Cuando uno esta metido en esta esclavitud, disminuye totalmente el rendimiento, se lleva con super malas amistades, que uno cree que son buenas, y las relaciones sociales quedan fuera de foco. O si uno asiste, solo esta pensando a quien llevar a la cama, y no disfruta nada.

Anónimo dijo...

Me identifico plenamente con la imagen, la cual en mi situación significa paranoia (pensar todo el tiempo en sexo con todo el mundo) y cuando lo digo con todo el mundo, es con todo.

He pensado que la única solución a este mal es no ya no existir.

Hasta el día de hoy he asistido a psicólogos, grupos de ayuda y nada ha mermado este sufrimiento, ya sé, deben decir que es un defecto de carácter el "victimizarme", pero espero de corazón que las personas tomen conciencia de aquello y no caigan en el el infierno de la adicción.